(17) Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;

(18) sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, (19) sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, (20) ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, (21) y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

Conociendo a Dios por medio de Jesucristo

Redimidos por la Sangre de Cristo

1 Pedro 1:17-21

I. El acercamiento a Dios empieza con temor a El – vs. 17

A. Invocar al Padre
B. Sin acepción de personas
C. Le juzga a cada uno de nosotros según la obra de cada uno

  • No para salvación
  • Su conducta durante la peregrinación como creyente

D. En el temor a Dios – temor Gr. phobos – Filipenses 2:12
Por tanto, amados mios, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.

Alto respeto por quien es Dios

II. Rescatados por la Sangre de Cristo – vs. 18, 19

A. La vida vana antes de ser rescatado por Cristo – Gálatas 5:19-21
B. Herencia carnal de nuestros padres – Salmo 51:5
He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
C. No redimido con cosas corruptibles. Nada material nos puede salvar
D. El agente que nos limpia es sangre, la sangre pura de Jesucristo exclusivamente

III. El Momento preciso de la revelación de Cristo – vs. 20

A. Determinado antes de la fundación de la tierra
B. Manifestado en el tiempo preciso

  • Por el amor de Dios
  • Tito 3:4-6
IV. El acercamiento a Dios se realiza por meio de Cristo – vs. 21

A. Fe en Cristo quien fue resucitado por el Padre
B. Cristo ha sido glorificado por el Padre – Salmo 78:6, 7
Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que levantarán lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios; que guarden sus mandamientos.