Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?. Juan 18:33

¿Qué es la verdad?

Juan 18:33-40

Invitado especial: Jose Boanerges Moran

Introducción:
Diocleciano el emperador romano en el año 303 D.C., expidió un edicto en contra de los cristianos, que las iglesias fueran demolidas y las Escrituras fuesen destruidas por el fuego. Lo irónico de esta historia es que el emperador que le siguió llamado Constantino 25 años.
Más tarde comisionó a un cristiano llamado Eusebio para que preparara 50 copias de la Escritura a expensas del gobierno.
Voltaire el famoso ateo francés que murió en 1,778 dijo que 100 años después de su época el cristianismo desaparecería y lo irónico de esta afirmación suya es que 50 años después de la muerte de este, se usó propia imprenta y casa para producir montones de Biblias.
No se puede parar la proclamación de la verdad de Dios.
La verdad de Dios permanece para siempre. Sin embargo hay muchísimos que se han desviado de esta verdad de Dios.
Se han extraviado.
1) ¿Existe una verdad de la cual podemos extraviarnos?

  1. Lo que algunos dicen de la verdad.
    • No hay verdad absoluta.
      Todos poseemos un grado de verdad. Pero, ¿Cómo se yo que lo que dice Jorge es verdad? ¿Quién entonces me lo puede asegurar? ¿Qué regla puedo usar para medir las palabras de Jorge para saber si son verdad o no?
    • La verdad es lo que te hace sentir bien.
      Si te ayuda adaptarte al ambiente y sobrevivir debe ser la verdad. Pero esta idea de la verdad no puede ser correcta. Porque si a los mormones les parece bueno y le ayuda creer en José Smith, ¿Por eso será verdad? O a los ateos les parece bueno el ateísmo ¿Por eso será verdad? O a la señora Juana que dice que se le apareció la virgen y si eso la hace sentir bien ¿Por eso es verdad?
  2. Lo que Jesús dice de la verdad.
    • Juan 14:6 – Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
    • Juan 17:17 – Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
      Jesús es la verdad encarnada y la Palabra (La Biblia) es la verdad escrita.
      Jesús y la Palabra tienen la misma autoridad. Rechazar la palabra significa rechazar a Jesús. Rechazar a Jesús significa obviamente rechazar a la Palabra.
    • Juan 12:48 – El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado. ella le juzgará en el día postrero.

Qué hacer con la verdad
Proverbios 23:23

Tres cosas que debemos hacer con la verdad

  1. Debemos apreciar la verdad.
    • Para adquirirla primero hay que apreciarla, desearla, buscarla, valorarla.
    • En medio de un ambiente religioso de tanta falsedad, la búsqueda de la verdad es costosa.
    • No hay manera de ser un cristiano feliz y victorioso sin una firme convicción basada en una verdad fundamental.
    • Esto conlleva la idea de no conformarse con otra cosa que no sea la verdad.
  2. Debemos adquirir la verdad.
    • “Adquiere la verdad”. (Compra)
    • La salvación es gratis, pero la búsqueda de la verdad es costosa.
    • Aunque el discipulado es costoso, la ignorancia es mucho más costosa. La búsqueda le costará tiempo precioso, disciplina y obediencia, pero bien vale la pena.
  3. Debemos conservar la verdad.
    • “No la vendas”.
    • Algunos nos tentarán a “venderla”.
    • No lo haga. Aférrese a la verdad y nunca la deje ir.

Compra: no es un simple consejo, es el imperativo de algo que debe hacerse ya, inmediatamente. No la vendas: tampoco es una sugerencia o una idea confusa o ambigua. Es la acción que debe seguir a la primera. Es urgente, clara y concisa: Compra y no la vendas.

Tres responsabilidades hacia la Palabra de Dios
Santiago 1:18-27

EI, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida como era.
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Santiago dice que tenemos por lo menos tres responsabilidades para con la Palabra de Dios, y que si cumplimos con estas responsabilidades, seremos justos ante Dios y ante los demás.

  1. Somos responsables, de recibir la Palabra Dios.
    • Aquí la Palabra de Dios es comparada con la semilla.
      • Santiago la llama la Palabra implantada. (V. 21) Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
      • Revivid con mansedumbre, nos da la idea de recibirla sin oposición.
    • Santiago toma aquí como ejemplo la parábola del Sembrador. Mateo 13:3-9
  2. Somos responsables de practicar la Palabra de Dios.
    • Aquí la Palabra es comparada a un espejo. Santiago 1:22-25
    • Santiago dice sed hacedores de la Palabra no solamente oidores.
    • El que oidor es comparado con alguien que mira su rostro en un espejo pero al apartarse del espejo, se olvida como era.
    • Mateo 7:24-29
  3. Somos responsables de proclamar la Palabra de Dios.
    Sermón:
    ¿Por qué debo yo usar mis recursos para proclamar el Evangelio?